Soundtrack: una cancioncita que tenía pegada, ni idea de la letra y no va con el momento pero la
tararié toda la noche.
Un peculiar volkswagen (de esos que dan tétano sólo de verlos) por lo cual no sabria decir si era gris, negro o si se le había caido la pintura. Una costumbre venezolanísima: escribir mensajes en el vidrio de atrás del carro con
grifin blanco (epa! esto tiene que ir en "lo bueno, lo malo y lo niche"). El mensaje:
La felicidad es efímera... aprovéchala! ¡Levante la mano el primero que no crea en señales!Cosas raras que se atraviesan en tu camino un día cualquiera y tu dices "¡Chet! ¿Será que me estan tratando de decir algo?" La verdad esas so called
señales que no tienen sentido alguno hasta que le prestas atención, hasta que para tí significa algo, porque tenias rato preguntandote el por qué de mil cosas, porque querías respuestas profundas y divinas y porque eres tan esotérico y bolsa que crees que un cacharro oxidado que se te colea en la cola para echar gasolina, puede llegar a dártelas.
En fin, para mi si fue una señal. ¿Por qué? Seamos honestos. ¿Cuántos carros de ese estilo pueden llegar a tener un mensaje reflexivo como ese? Lo común sería un "Mi hijo es Ingeniero", "El Team Acabatrapo", "De Valencia pa' Mérida", "Cristo viene" o algo por el estilo pero, ¿eso? de verdad a mí, me sorprendió burda. Y bueh, ahi estaba. Un mensajito reflexivo listo para que yo lo interpretara como me diera la gana. Y así fue...
¿Que hice? Simple. Le eche un balde de la más fría sinceridad a la persona que estaba conmigo e hice su felicidad efímera. Tal y como el cacharro ese told me to. Resultado: para unos, cómoda, sola y sin rollo emocional alguno. Para mí: mi acto más valiente del 2008 luego de haber donado sangre.
Por primera vez hice algo que ninguna de mi género suele hacer: decidí quedarme
sin el chivo y sin el mecate. Just for the record, toda mujer tiene un C
hivo, el que te enreda, te amarga y te confunde e igualmente toda mujer tiene uno (o varios)
Mecates a los que enreda, amarga y confunde mientras el
Chivo cae. Pues ésta que está aquí optó por ir
All-in como en
Poker simple y sencillamente para ponerle más emoción al juego y decidió no manipular, ni tener
Mecates y ser valiente e ir straight to the point, straight to the
Chivo.
¿Decisión estúpida? Maybe. Pero este cuentico de ser "sincero contigo mismo" se siente mil veces mejor que la felicidad efímera y patética de tener a alguien, sólo por no estar sola.